jueves, 23 de noviembre de 2017

Gorrión

Gorrión en soledad, ave morena
que anidas en el hueco de mi mano,                 liviano

como lágrima de arena.
¿Qué viento de tristeza, cotidiano,
desgaja el horizonte de tu pena?
Alado corazón, niña sirena,
llovizna de una tarde de verano.
El cielo que te guarda, de sencillo,
entona el estribillo
que acuna la vigilia de tu vuelo.
Al paso de tus alas golondrinas
me quito las espinas
y el aire es una forma del consuelo.


Del libro Oceanario.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Mudanza

"Vamos a tientas
y el amor es un barco
de velas rotas" ©

Umbría por el vértice del alba,
de soledad extrema,
en púdico ejercicio de nostalgia
se desvive de amor como si fuera
la última mujer de la galaxia,
mitad vestal de Dios, mitad sirena,
celeste pasajera de las aguas,
turbión de la marea.
Desnuda de las ropas y descalza,
arpón de llanto y seda,
se yergue vertical como una estatua.
Valquiria de los vientos que desea
mudar la piel del alma
y volverse de lluvia, cuando llueva. ©


Del Libro Llevarás en la piel.
Recitado en Radio UAI.
Pintura: Michael Cheval

domingo, 19 de noviembre de 2017

Bucanera (poema náutico)

"Amor no es literatura si no se puede escribir en la piel' (JMS)

La sirena de ultramar y el pez martillo,
como luz dominical que se derrama,
se desnudan a la vera de la cama
y levantan en la arena su castillo.
Cual si fueran los extremos de un ovillo
van tejiendo los hilvanes de la trama,
letanía milenaria de oro y llama
que repite su marítimo estribillo.
En la última embestida de la ola
la sirena mueve el cabo de su cola
y se eriza, bucanera, de bravura.

Fuego lento de carbones que la quema,
grito ronco que blasfema.
Lo demás, sin excepción, literatura. ©

Del libro Oceanario.
Foto: Marvelous.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Crepuscular

Vestida con mis besos y desnuda
pareces una virgen de Leonardo,
nardo
de belleza ciega y muda.
Alondra en soledad, espina aguda, 

de toda la tristeza te resguardo,
del crepúsculo tardo
y de la duda.
Y te miro dormir, sencilla y bella,
lo mismo que una estrella
fabulosa
en brazos de Morfeo
y creo,
así se dormirá la rosa.

Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en Radio UAI.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Vestal

Se desnudó de piel, arquitectura
de fina platería
y nunca entre mis brazos fue tan mía
librada al bacanal de la locura.
Vestal, novicia oscura
en laica procesión de letanía,
hoguera de los labios y herejía
de arder con intención de quemadura.
Y fuimos la indecencia sin decoro
y el oro
de la carne impenitente,
lo mismo que dos náufragos en celo
rodando por el suelo,
allí donde nos lleve la corriente.

Del libro Oceanario.
Dibujo: Nelly Briceño.

lunes, 13 de noviembre de 2017

De gatos y refranes

Mi gato con guantes no caza ratones
pero caza estrellas en la lejanía,
comparte su pieza con cuatro gorriones                       de melancolía.
Se sube al saliente de antiguos balcones                 con una elegancia de cancillería,
dice que desciende de insignes dragones
del sur de Etiopía.
Por eso me gusta mi gato con guantes
con ese distante donaire argentino,
su fino bigote, su andar importante,
su dulce talante, su garbo felino.
Frente al malevaje de gatos ramplones
qué importa si entonces no caza ratones. ©

Del libro Llevarás en la piel.
Dibujo: Makoto Muramatsu.

viernes, 10 de noviembre de 2017

De agua

Esta noche quiero ser de agua,
que tu seas de agua” (Alejandra Pizarnik)

Cuando en agua te vuelvas
yo quiero ser un cántaro de barro
y náufrago de sed sobre la tierra
hundirme en el abismo de tus labios.
Acuático del verde de la selva
y espeso del rocío de los astros,
cuando en agua te vuelvas
yo quiero ser un cántaro de barro.
Si en agua te conviertes
yo quiero ser el cuenco donde bebas
la miel de los acuarios.
Conjuro de diluvios y torrentes,
cuando en agua te vuelvas,
yo quiero ser un cántaro de barro. ©

Del libro De diluvios y andenes.

Recitado en radio UAI en homenaje a Alejandra.

martes, 7 de noviembre de 2017

Cuento (paquiduermas)

Para Evan y para todas las niñas "elefantas".

Eran dos elefantes de la mano
viajando por la selva en bicicleta,
Enrique de los Ríos y Enriqueta
Menéndez del Solano.
Con arte de linaje victoriano
se tratan con modales de etiqueta,
Enrique de los Ríos y Enriqueta
Menéndez del Solano.
El presume de novio y de poeta,
amigo del león y del gusano
y ella pinta con arte cotidiano
una rosa carmín y otra violeta.
Enrique de los Ríos y Enriqueta
Menéndez del Solano.

Nunca el amor los encontró lejanos. ©


Del libro Llevarás en la piel.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Fuego verde

Al roce incandescente de mi mano
ardió tu corazón de fuego verde
dejando en la retina de mis ojos
un sol de azúcar negra.
Y fuimos la pasión en carne viva 
librada al fatalismo de la sangre,
como parias de sed en un desierto
de lágrimas de arena.
En roja procesión de quemadura
ardimos como lava rumorosa
de lumbre y de ceniza;
al íntimo latir de la imprudencia
que rige a los amantes,
igual que dos ejércitos en llamas. ©

Del Libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Huida

Cuando el amor te agobie con su peso
de plomo capital en las entrañas
y sus brazos parezcan ataduras
de nudos invisibles.
Cuando empuñe su voz como un escudo
con el rojo argumento de la sangre,
feroz en la benévola exigencia
de segarte las alas.
Cuando exija con gesto autoritario

la parte de tu vida que le toca
con preceptos de amable dictadura,
tu dile que regresas enseguida,
que vas a ver si llueve
y corre hasta quedarte sin aliento. ©

Del libro De diluvios y andenes.